La Red de Medios Comunitarios (ReMC) ha dado este domingo un paso histórico en su compromiso con la igualdad y la diversidad con la firma de su primer Plan de Igualdad y Diversidad, un documento pionero por su alcance y por el proceso colectivo que ha hecho posible su elaboración. La firma ha tenido lugar hoy en la masía Manso Esmandia, en Cardedeu (Barcelona), durante el encuentro estatal Mujeres Radiantes, que ha reunido a mujeres vinculadas a medios de comunicación comunitarios de diferentes puntos del Estado y que se ha celebrado gracias a la colaboración del Ministerio de Cultura. El acto culmina varios meses de trabajo conjunto de un grupo impulsor formado por más de 40 personas de medios comunitarios de la ReMC, que han participado en un proceso de formación, reflexión, debate y construcción colectiva para definir un marco común que guiará las políticas de igualdad de la Red y de sus medios asociados durante los próximos años. A lo largo del fin de semana, las participantes han podido debatir, revisar y consensuar los últimos detalles de un documento ambicioso que nace con la voluntad de convertirse en una herramienta de transformación real, tanto dentro de las organizaciones como en su relación con las comunidades a las que dan voz. Un plan que va más allá de las estructuras internas Una de las principales singularidades del Plan de Igualdad y Diversidad de la ReMC es que no se limita a abordar las relaciones laborales, la organización interna o los espacios de participación y toma de decisiones, donde los medios comunitarios no son ajenos a dinámicas discriminatorias. El documento incorpora también un ámbito fundamental para los medios de comunicación: la responsabilidad que tienen en la construcción de imaginarios colectivos, la representación social y la reproducción o transformación de las desigualdades. En este sentido, el Plan establece compromisos para avanzar hacia una comunicación inclusiva, no sexista, antirracista y respetuosa con la diversidad de identidades, orígenes, capacidades y experiencias que conviven en nuestras comunidades. Entre las medidas previstas destaca la elaboración de una guía común de comunicación inclusiva, la revisión de los contenidos para evitar estereotipos y representaciones discriminatorias y la creación de herramientas que permitan ampliar y diversificar las fuentes informativas y las voces presentes en las programaciones. El objetivo es que los medios comunitarios reflejen cada vez mejor la diversidad real de sus territorios, promoviendo una búsqueda activa de personas y colectivos que tradicionalmente han tenido menos presencia en los espacios de comunicación. El Plan también contempla medidas para mejorar la accesibilidad, fomentar una participación más equitativa y revisar las barreras que dificultan la incorporación y permanencia de determinadas personas en los medios. Otro de sus ejes fundamentales es la prevención y el abordaje de conflictos, discriminaciones y violencias. En este ámbito, se impulsará la elaboración de un protocolo marco que ofrecerá criterios, herramientas y procedimientos de actuación compartidos, y que podrá adaptarse a las características y recursos de cada emisora. Un proceso colectivo que reconoce la diversidad de los medios Más allá de su contenido, el carácter histórico del Plan reside también en la manera en que se ha construido. Durante meses, personas de diferentes medios comunitarios han trabajado conjuntamente para identificar necesidades, compartir experiencias y consensuar compromisos comunes, teniendo en cuenta la diversidad de estructuras, recursos y realidades que conviven dentro de la ReMC. Leyre Collazo, coordinadora de la Vocalía de la Mujer de la ReMC, ha calificado la firma de «hito histórico», tanto por la ambición de las medidas recogidas como por el propio proceso de elaboración. Collazo ha destacado especialmente el valor de haber construido un documento compartido entre medios muy diferentes, a partir del diálogo y del reconocimiento de sus distintas capacidades y necesidades. Un proceso que ha permitido establecer objetivos comunes sin perder de vista la realidad de cada proyecto comunitario. Esta metodología responde también a la propia naturaleza de los medios comunitarios, espacios de comunicación basados en la participación ciudadana, la construcción colectiva y el derecho de todas las personas a comunicar. De los compromisos a la acción: un plan para hacerlo realidad Conscientes de que la aprobación de un documento no garantiza por sí sola su aplicación, el grupo impulsor ha elaborado también un Plan de Implementación que establece cómo se desarrollarán, coordinarán y evaluarán las medidas acordadas. Este segundo documento propone un modelo de participación flexible y responsabilidad compartida, con diferentes niveles de implicación para facilitar que el mayor número posible de personas pueda contribuir a su desarrollo. La Vocalía de Mujeres de la ReMC asumirá la coordinación general y el seguimiento del proceso, mientras que dos comisiones específicas trabajarán en la elaboración de las principales herramientas previstas: una guía de lenguaje, comunicación y contenidos inclusivos y un protocolo marco de prevención y actuación ante conflictos, discriminaciones y violencias. El modelo también contempla la participación de personas colaboradoras en tareas concretas y la figura de las embajadoras del Plan, que actuarán como enlace con sus respectivas emisoras para facilitar la difusión, adaptación y aplicación de las medidas. Además, se establece un sistema de seguimiento y evaluación anual, con el objetivo de revisar los avances, identificar dificultades y adaptar las actuaciones a las necesidades de los medios. Cardedeu, nuevo capítulo en la historia de la comunicación comunitaria La firma del Plan ha tenido lugar en Cardedeu, una localidad especialmente significativa para la historia de la comunicación de proximidad, sede de Ràdio Televisió Cardedeu, considerada la primera televisión local de España. La masía Manso Esmandia ha acogido durante todo el fin de semana a las participantes del grupo impulsor, convirtiéndose en un espacio de encuentro, debate y construcción colectiva que ha culminado con la firma oficial del documento este domingo 25 de octubre. De esta manera, Cardedeu suma un nuevo capítulo a su vinculación histórica con la comunicación comunitaria, acogiendo la formalización de un acuerdo que aspira a convertirse en un referente para los medios ciudadanos de todo el Estado. Los próximos pasos: ratificación y puesta en marcha La firma de este domingo representa el primer paso hacia la formalización definitiva del Plan de Igualdad y Diversidad de la ReMC. Durante los próximos dos meses, cada uno de los medios asociados deberá someter el documento a sus propios mecanismos de decisión para ratificar formalmente su adhesión y compromiso. Posteriormente, el Plan deberá ser validado por la Asamblea General de la ReMC. Los medios que ratifiquen su adhesión recibirán un distintivo identificativo que podrán exhibir en sus instalaciones y espacios de comunicación como muestra pública de su compromiso con la igualdad y la diversidad. Con este acuerdo, la Red de Medios Comunitarios abre una nueva etapa en la que la perspectiva feminista, interseccional y comunitaria se incorpora como eje transversal de su funcionamiento y de su actividad comunicativa. Un compromiso colectivo que parte de una convicción compartida: avanzar hacia medios más igualitarios también significa construir una comunicación más diversa, accesible y representativa de la sociedad. Navegación de entradas El encuentro Mujeres Radiantes culminará el plan de igualdad de la ReMC